La junta homocinética, encargada de transmitir el movimiento del motor a las ruedas, sufre averías como consecuencia de la falta de lubricación que aumenta la fricción en el sistema.

Las juntas homocinéticas son piezas del motor que tienen como objetivo permitir que el movimiento del motor pueda transmitirse correctamente a las ruedas por medio de la transmisión o los palieres. Al acabar dicho movimiento en las ruedas, se hace necesario que el sistema no sea rígido o, de lo contrario, las ruedas no podrían absorber los diferentes baches y cualquier otra imperfección de la carretera. Así las cosas, la función de las juntas homocinéticas es crucial para el correcto funcionamiento del vehículo, por lo que siempre es interesante conocer qué averías puede sufrir este componente o cuáles son los síntomas que advierten de algún problema en la pieza.

Rotura en el fuelle de transmisión.

Se trata de un sistema con muchos y muy variados componentes móviles, de ahí que el desgaste y el exceso de fricción sean sus dos principales enemigos. La principal avería que se puede producir en la junta homocinética es la rotura en el fuelle de transmisión, lo que provoca dos circunstancias. Por un lado, se dañará la propia junta homocinética como resultado de la excesiva fricción, a su vez causada por una falta de engrase. Pero, además, al no estar el sistema lo suficientemente engrasado, el giro se produce con pérdida de energía, lo que conlleva que el consumo de combustible se incremente más allá de lo normal.

Síntomas de averías en la junta homocinética.

El principal síntoma de que puede haber un problema en este componente es la aparición de grasa debajo del coche, fundamentalmente junto a las ruedas. La grasa debajo del coche puede indicar muchos tipos de averías. Por eso es preciso mencionar la ubicación, junto al neumático o incluso en la propia llanta, si no está cubierta por un tapacubos. Y es fundamental en ese caso no demorar la reparación de la avería, que consistirá básicamente en sustituir el fuelle encargado de la lubricación, con un coste aproximado de 50 euros más la mano de obra correspondiente en el taller. El problema grave en la junta homocinética vendrá si no se ha detectado a tiempo el problema con la aparición de la grasa. Llegará un momento en que ya no haya junto a la rueda, sino que se comenzará a escuchar un ruido provocado por el rozamiento intenso de las piezas de la junta homocinética. Esa detección tardía de la avería provocará, como en muchos otros, un coste muy superior de la reparación, pudiendo alcanzar o incluso superar los 500 euros en total. ¿El motivo? Que muy probablemente se hayan dañado más piezas del sistema, teniendo que sustituir el palier o el semieje de transmisión, sobre todo si se ha realizado un viaje largo en estas condiciones o si se ha circulado por terrenos difíciles que hayan aumentado la fricción de las piezas.

*Desde Reynasa informamos que no podemos dar un diagnóstico para una reparación.