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Cómo limpiar el radiador del coche en 6 pasos

Escrito por Reynasa | Mar 14, 2022 5:33:15 PM

Se recomienda realizar esta operación de mantenimiento una vez cada dos o tres años y siempre con productos específicos como el multiusos WD-40.

Sin ser una operación extremadamente compleja, la limpieza del radiador del automóvil en el taller sí que requiere de una atención especial, dada la especial importancia que tiene este componente en el vehículo: su tarea básica es reducir la temperatura del líquido en el sistema de refrigeración del motor, por lo que para evitar daños en el sistema de refrigeración y en el propio motor, es recomendable realizar una limpieza completa del radiador al menos una vez cada dos o tres años.

Limpieza con WD-40

Hay que tener en cuenta que el líquido puede contaminarse con óxidos y otros elementos extraños, aunque sólo una pequeña parte haya sido aspirada por el motor. Pero, si, además, se detectan síntomas como manchas de agua bajo el coche, temperatura del agua que tiende a subir por encima de lo normal durante la conducción etc. pueden indicar que es necesario realizar la limpieza con urgencia.

En la entrada de hoy del blog de Reynasa explicamos cómo hacerlo con el WD-40

Pasos a seguir con WD-40 para una limpieza efectiva

  1. Limpieza del compartimento motor. Antes de empezar a limpiar el radiador del coche, es necesario limpiar a fondo todo el compartimento del motor con detergentes líquidos para eliminar cualquier depósito graso que impida una inspección precisa. El objetivo es eliminar la grasa, el aceite y otras suciedades diversas. Basta con rociar la superficie y limpiarla con un paño.
  2. Limpieza de la parte delantera del radiador del coche. Comprobar primero las mangueras que entran y salen del radiador, y las que van al depósito de expansión y al motor, asegurándose de que no hay fugas y de que las abrazaderas están bien apretadas. Se puede utilizar para ello un cepillo de cerdas suaves, sin ejercer mucha presión para no deformar las aletas, además de pulverizaciones del WD-40
  3. Drenaje del radiador y del sistema de refrigeración. Elevar el vehículo y colocar un recipiente adecuado bajo el motor. Cuando el motor esté frío, retirar la tapa del tanque de expansión en la parte superior, buscar una válvula de drenaje en la parte inferior y cualquier válvula de ventilación. Hay que aflojar las válvulas y abrir el grifo. De este modo, el líquido escurrirá completamente y será recogido en el contenedor. Si no hay válvula de drenaje, desconectar la manguera más baja del sistema. Para ello, hay que aflojar la abrazadera que lo sujeta y sacarlo del racor en el que está insertado.
  4. Lavar el radiador. Una vez eliminado todo el líquido, se debe cerrar la válvula inferior (o volver a insertar la manguera previamente desconectada) y apretar las válvulas de purga. A continuación, hay que llenar el sistema de refrigeración con agua desmineralizada vertiéndola en el depósito de expansión, para después cerrar el tapón del depósito de expansión y arrancar el motor, dejándolo al ralentí durante unos minutos. Después de apagar el motor y dejar que se enfríe, hay que repetir la operación anterior, vertiendo toda el agua utilizada para el lavado en el recipiente.
  5. Limpiar con productos específicos. Si el agua sigue estando sucia, hay que seguir repitiendo la operación, pero se pueden añadir preparados químicos especiales para realizar una descalcificación importante.
  6. Llenado del circuito con anticongelante. El último paso es rellenar el circuito siguiendo las indicaciones del fabricante en cuanto al tipo de anticongelante a utilizar, ya que el uso de uno indicado puede causar graves daños al motor. Cuando el motor esté frío, hay que verter el líquido en el depósito de expansión hasta alcanzar el nivel indicado. A continuación, cerrar el tapón y arrancar el motor, dejándolo en marcha durante unos minutos. Si el nivel de líquido en el depósito desciende, habrá que rellenarlo.