Noticias

Diagnosticar fallos en un circuito de climatización

Escrito por Reynasa | Aug 19, 2021 10:59:56 AM

A través de los síntomas y analizando las presiones de la estación de carga son dos de las formas para detectar averías en el sistema de climatización.

Las averías relacionadas con el aire acondicionado centran buena parte de las intervenciones en los talleres antes y durante los meses de verano. Que el aire acondicionado no enfríe, que tenga mal olor o incluso que no funcione, son relativamente habituales, por lo que los profesionales de la reparación deben conocer algunos de los métodos existentes para diagnosticar fallos en un circuito de climatización.

  • Con carácter previo, se requiere un correcto mantenimiento del filtro deshidratador.
  • Del antipartículas del habitáculo.
  • Y del evaporador y condensador.
  • Además de mantener la carga de refrigerante adecuada dentro del circuito.

Pero si no se ha hecho y no funciona correctamente, hay que acudir al taller para su reparación y diagnóstico. En la entrada de hoy del blog de Reynasa abordamos dos métodos para su diagnóstico:

  • A través de los síntomas
  • Y analizando las presiones de la estación de carga.

Análisis de los síntomas para diagnosticar fallos en un circuito de climatización

Existen cuatro síntomas que evidencian problemas en el sistema de climatización del vehículo:

  1. El aire acondicionado no se activa.
    • Hay que comprobar primero la cantidad de refrigerante, si el interruptor de presión está arrojando una señal válida, y si en el embrague tanto la parte electromecánica como la propiamente mecánica, se encuentran en correcto estado.
    • No obstante, la combinación entre nivel muy bajo de combustible y temperatura extremadamente baja pueden hacer que el aire acondicionado no se active.
  2. Bajo rendimiento del sistema.
    • Hay que verificar el estado del filtro del habitáculo, pues si está colmatado, puede obstaculizar el flujo de aire que entra al interior del vehículo, por lo que se debe comprobar su estado antes que nada.
    • Otras causas: falta de refrigerante, evaporador en mal estado, válvula de expansión bloqueada o filtro deshidratante saturado.
  3. Ruido en el sistema.
    • La comprobación empezará con el ventilador del habitáculo y los actuadores del sistema de climatización. Si están correctos, el siguiente paso es comprobar la correa de servicios y el giro libre del compresor sin ruido.
  4. Mal olor.
    • Generalmente es debido a un filtro del habitáculo mal mantenido.
    • De lo contrario, puede ser de los desagües de la caja de aguas del vehículo que estén obstruidos y el agua no evacúe correctamente acumulándose en los conductos de admisión del ventilador.

Valores de presión de la estación de carga

  • Se conectan las mangueras de servicio a la estación de carga de aire acondicionado, y a continuación se acoplan a las tomas de servicio.
  • Se enciende el motor sobre las 1.000 rpm, y se cierran todas las ventanas y puertas del vehículo.
  • Se enciende el sistema de climatización al mínimo y se lleva la velocidad del ventilador al máximo.

Realizado lo anterior, si se observa que el manómetro de baja presión ofrece un valor por debajo de 1 bar, puede ser que haya falta de refrigerante o una obstrucción en el circuito o en el ramal de baja presión. Lo que hay que hacer entonces es conectar la máquina, retirar refrigerante y medir la cantidad que extraemos del vehículo. Después se genera vacío y se vuelve a captar la cantidad indicada.

Si las presiones son igualadas tanto en el ramal de alta como de baja presión, en torno a 5 bares, hay que comprobar si la situación del compresor es correcta y si en el embrague, la parte electromagnética o mecánica funcionan correctamente. De no ser así, hay que sustituir el compresor.

Si el ramal de baja presión opera a una presión adecuada de entre 2,5 y 3,5 bares, pero el de alta presión no alcanza sus valores óptimos, el compresor no funciona bien. Sería necesario sustituirlo.

Finalmente, si el ramal de baja presión opera a los valores indicados, pero el de alta presión sube hasta los 26 o 27 bares, puede que haya un exceso de refrigerante, o bien que el condensador se haya obturado o que el ventilador de radiador se haya dañado. En este caso, hay que vaciar el sistema, retirar el refrigerante, generar vacío y llenar de nuevo el circuito. Después se limpia el condensador y se comprueba si hay que reemplazar el ventilador.