Los ruidos son uno de
los mejores indicativos para detectar qué avería puede tener un vehículo.

Los ruidos extraños en el vehículo son una de las
principales señales de alarma ante una posible avería. En lo que respecta al
sistema de embrague, identificar estos ruidos puede ser de gran ayuda para
prevenir accidentes de tráfico y también para guiar al especialista en reparación
respecto a cuál puede ser el problema.

Por ello, según un artículo difundido por Ro-des, el primer
paso para averiguar el origen de cada uno de los sonidos detectados es activar
el freno de mano y, sin introducir ninguna marcha, arrancar el motor.

Los sonidos más característicos
y a qué se deben

  • Sonido de rozamiento cuando embragamos: puede
    significar que el mando de transmisión no está bien ajustado o no ha sido bien
    instalado.
  • Chirrido al mantener pisado el embrague. Si
    parece un crujido, puede ser por el desgaste de la rótula de la horquilla de
    embrague. Si es un sonido similar a un grillo, querrá decir que se está
    desgastando en exceso el rodamiento de empuje.
  • Sonido en punto muerto que desaparece cuando se
    pisa lentamente el embrague sin acelerar: también es indicativo de un deterioro
    de la horquilla de embrague.
  • Ruido que aumenta al pisar lateralmente el
    pedal, al ir a bajas velocidades o al aparcar marcha atrás: es una clara señal
    de que hay que reemplazar el collarín.
  • Ruidos al desembragar: el amortiguador del disco
    se ha desgastado por embragar siempre a altas revoluciones y ha quedado
    destruido.

Cómo actuar ante una
avería

Es recomendable sustituir todo el sistema de embrague en el
caso de que sea necesario reemplazar un elemento de este dispositivo. Además de
por motivos de seguridad, así se evitará tener que volver al taller a reparar
el sistema en poco tiempo.

También es aconsejable mantener una óptima lubricación del sistema, ya que esta rutina disminuye las posibilidades de que aparezcan ruidos relacionados con el desgaste de los componentes del embrague. Con el fin de alargar la vida del embrague, es importante aconsejar al conductor que elimine ciertos hábitos, como mantener el pie apoyado en el embrague mientras conduce para no accionarlo innecesariamente o hacer cambios de marcha bruscos o a elevadas revoluciones.

*Desde Reynasa informamos que no podemos dar un diagnóstico para una reparación.