Cuesta 119 euros de media y es el escogido por el 49% de los conductores que apuestan por mantener su coche de manera preventiva

Tanto las asociaciones de talleres como las entidades que trabajan por mejorar la seguridad vial han llamado la atención en repetidas ocasiones sobre el escaso mantenimiento que los conductores realizan a sus coches. De hecho, según datos de GIPA, el 40% de los usuarios no realiza mantenimiento preventivo y solo visita al taller en caso de tener algún problema.

Del 60% de conductores que apuestan por cuidar su vehículo, el mantenimiento completo es el preferido por casi la mitad de ellos. En concreto y según datos de Autingo, el 49% de los conductores se decanta por un mantenimiento completo, que incluye un repaso íntegro de los cuatro filtros y del aceite (aceite, filtro, combustible y habitáculo). La factura media del taller por este concepto es de 119 euros.

Tras el mantenimiento completo, la segunda opción más escogida es el “básico” de aceite y filtro (67 euros de media), que es el escogido por el 31% de los usuarios. En tercer lugar se encuentra el mantenimiento oficial (en función del kilometraje y puntos de control) elegido por el 20% de los conductores, cuyo coste se sitúa entre los 169 y los 370 euros, cuantía que varía dependiendo del modelo del coche y el kilometraje.

Cuándo hay que revisar cada componente

  • Filtro de aceite: es aconsejable hacerlo cada 20.000 km en los coches más antiguos y cada 10.000 km en los más nuevos, siempre teniendo en cuenta lo que aconseja el fabricante.
  • Filtro de aire del motor: se debe revisar, como mínimo, una vez al año.
  • Filtro de aire del habitáculo: para evitar proliferación de ácaros y alergias, debe examinarse una vez al año.
  • Filtro de aceite de la caja y del combustible: por lo general se sustituyen cada cuatro años o cada 60.000 km. Llevarlos en mal estado produce que los inyectores y/o la bomba de presión no funcionen correctamente, provoquen ruidos en el motor, dificulten el arranque, tengan un alto consumo de gasolina o problemas de rendimiento y aceleración.

Espejos y luces: es importante realizar una revisión rutinaria de estos componentes, fundamentales para la seguridad vial.