Mini elevadores: versatilidad para el taller a bajo precio
Compactos, móviles, de fácil uso y almacenaje son los mini elevadores para taller mecánico, que además resultan más económicos que los tradicionales.
Los elevadores en los talleres mecánicos son un tipo de maquinaria absolutamente fundamental para realizar una gran cantidad de operaciones diarias.
Muchos empresarios de la reparación desconocen la gran cantidad de tipo de elevadores existentes en el mercado. Es importante prestar atención a sus características, ya que no todos son iguales o, al menos, permiten realizar las mismas reparaciones.
Desde nuestra experiencia en Reynasa nos hemos dado cuenta que muchos acaban amoldándose a la herramienta, en lugar de ser al revés. Hay muchas variantes que entran en juego a la hora de comprar un elevador:
- Por sus características.
- Según las operaciones que se vayan a realizar.
- En base el espacio disponible.
Pero entre esas opciones se encuentra la de los mini elevadores, como la serie de elevación portátil IBS de Astra, que puedes encontrar en nuestro catálogo.
Elevador portátil
Este tipo de elevadores tienen la ventaja de ser móviles y compactos, gracias a un pequeño tamaño que garantiza su versatilidad de uso en el día a día.
Cuando se piensa en adquirir un elevador para el taller, generalmente se tiene en mente un alto desembolso para este tipo de herramienta. Sin embargo, los mini elevadores son soluciones mucho más económica que, además, no requieren de grandes espacios para su colocación.
Permiten trabajar a la altura adecuada a los profesionales del taller, por lo que está especialmente indicado para todo tipo de especialidades:
- Talleres de carrocería.
- Talleres mecánicos.
- Especialistas en cambio de neumáticos.
- Servicios express, etc.
Así, gracias a sus reducidas dimensiones se puede colocar fácilmente debajo del vehículo, pudiendo elevar desde pequeños coches a todoterrenos y furgonetas, siempre y cuando su peso no exceda los 2.500 kilogramos.
Elevador de fácil uso
Su modo de empleo es tan sencillo como ubicarlo debajo del vehículo y, siguiendo las instrucciones del fabricante, comenzar a subir el coche hasta la altura necesitada.
Una vez terminada la operación, el mini elevador se puede retirar y almacenar fácilmente gracias a sus reducidas dimensiones, de poco menos de un metro y medio de largo. Esa es una de las principales razones de compra de mini elevadores de este tipo, ya que los talleres sin demasiado espacio para instalar elevadores tradicionales de dos o cuatro columnas, tienen una alternativa que permita realizar gran parte de las operaciones cotidianas. Y, además, a un precio mucho más reducido que el de los anteriores, sin necesidad de realizar una cuantiosa inversión.