La polea del cigüeñal es una parte fundamental de los sistemas de transmisión del motor y está sometida a fuertes tensiones. Es preciso tener mucho cuidado al montar la polea, puesto que un montaje inadecuado puede provocar deformaciones o roturas de la misma, que traen como consecuencia, en muchas ocasiones, averías más graves en el motor. Entre las averías más comunes de la polea derivadas de un montaje incorrecto se encuentran estas cuatro:
Desgaste incorrecto en el centralizador. Se debe a que se ha instalado incorrectamente la arandela diamantada o a un fallo de encaje de la polea en el cigüeñal. También puede deberse a que entre el acoplamiento y la polea haya existido un pequeño movimiento que puede haber causado más tensión y la consiguiente eflorescencia.
*Desde Reynasa informamos que no podemos dar un diagnóstico para una reparación.