Filtros de habitáculo: En buen estado en verano
Este componente que sirve para garantizar la calidad del aire dentro del habitáculo, debe cambiarse cada 15.000 kilómetros y antes de los viajes de vacaciones.
Verano es una época en la que el coche se utiliza, en muchas ocasiones, más de lo habitual. Y este año precisamente, con el aumento del turismo nacional y la escasez de viajes al extranjero, se prevén más desplazamientos incluso que otros años a segundas residencias o destinos vacacionales. Más motivo aún para revisar, y cambiar si es preciso, el filtro del habitáculo del coche, componente que sirve para garantizar la calidad del aire dentro del interior del vehículo y evitar que los ocupantes puedan ver afectada su salud por polvo, polen, hollín, contaminación y cualquier otra partícula que se puede colar si el filtro del habitáculo está en mal estado. En Reynasa disponemos de filtros de la marca Mahle, de los que hablamos en la entrada de hoy de nuestro blog.
Más contaminación que un peatón
Por increíble que pueda parecer, un filtro del habitáculo en mal estado o simplemente obstruido por el paso del tiempo, algo que también puede ocurrir, significará que los pasajeros del vehículo estén más expuestos incluso que los peatones, puesto que estarán en un entorno cerrado donde las partículas que entran por los sistemas de ventilación se quedan en suspensión y no circulan ni salen.
Hay factores como las inclemencias del tiempo o el propio uso que van provocando la obstrucción del núcleo del medio filtrante, reduciendo así su capacidad de trabajo hasta el 70%. ¿Cada cuánto se debe cambiar este filtro? Los expertos recomiendan hacerlo cada 15.000 kilómetros y, especialmente, en la revisión previa a la salida de vacaciones con el coche, teniendo en cuenta que no solo es una cuestión de salud, sino también de seguridad. Un filtro del habitáculo en mal estado puede provocar distracciones en forma de estornudos, moqueo u ojos llorosos al conductor. Pese a que habría que cambiarlo casi cada año, la realidad es que gran parte de los conductores cambian estos filtros cada seis años.
Síntomas de un filtro sucio
Hay quienes creen que simplemente lavando y soplando el filtro del habitáculo se puede volver a utilizar, pero teniendo en cuenta que su coste no es elevado, es más conveniente sustituirlo en la revisión periódica anual del vehículo. Los síntomas de que está sucio son los siguientes:
- El ventilador de aire del habitáculo parece haber pedido potencia.
- Olores fuertes en el interior del coche, sobre todo nada más encender el climatizador.
- Los cristales se empañan más fácilmente y, además, es más difícil desempañarlos.
El aire acondicionado enfría menos de lo habitual.