La limpieza y mantenimiento preventivo de la pistola de pintura es al final el más productivo, como en cualquier otra herramienta de uso habitual, con el objetivo de evitar no averías, mejorar los resultados y prolongar la vida útil de dicha herramienta. Pues bien, si con anterioridad en el blog de Reynasa dimos algunas claves sobre cómo limpiar de forma manual la pistola de pintura, en la entrada de hoy abordamos dónde se localizan las principales averías que pueden afectar a la misma. Son básicamente tres posibles averías:
Pasa por ser la primera comprobación a realizar, simplemente accionando el paso del aire. Habrá una avería si el profesional del taller observa un burbujeo de producto en el depósito, lo cual indicará que el aire a presión se está mezclando con la cámara de pintura. La causa de este problema puede tener tres orígenes:
Si al pintar sale la pintura de forma intermitente, lo más probable es que en la cámara de pintura esté entrando aire del exterior de la pistola. Lo primero es realizar las comprobaciones del punto del anterior, pero si persiste el problema, se pueden realizar cuatro operaciones para solucionarlo:
Hay que tener en cuenta que la causa de este problema puede estar en una cantidad de producto insuficiente en el conjunto depósito (en el caso de pistolas succión), que el producto tenga impurezas o que el tubo depósito de succión o racord depósito de gravedad estén dañados.
Por último, si el abanico no cierra, el origen del problema puede estar en el regulador del abanico que esté dañado o que los conos de cierre entre la boquilla del aire y el pico de fluido estén sucios, dañados o desgastados. La solución, como es lógico, pasará por cambiar el regulador del abanico, cambiar la junta del pico de fluido o, en su defecto, limpiar o cambiar la boquilla o el pico de fluido.
*Desde Reynasa informamos que no podemos dar un diagnóstico para una reparación.