Las ITV, pero también los talleres, requieren de esta herramienta que sirve para medir la “carbonilla” o humo negro que sale por el escape de estos vehículos.

Los opacímetros son máquinas que, en el sector de la automoción, sirven para medir la opacidad de la emisión de humos en vehículos diésel.

Un tipo de herramienta imprescindible en las ITV, pero también en el taller mecánico para realizar un servicio más que interesante para el día a día de los reparadores: la revisión preITV.

Hay que considerar que una parte importante de los vehículos hoy día no superan la inspección precisamente por esta prueba. En términos coloquiales, esta mide la carbonilla o humo negro que sale por el escape de los vehículos de gasoil.

Teniendo en cuenta que la llegada del coche eléctrico y de automóviles con tecnologías “más limpias” se retrasará en un contexto de caída de matriculaciones y menor poder adquisitivo generalizado, disponer de un opacímetro en el taller como los que ofrecemos en Reynasa de Centralauto, se antoja imprescindible.

Los opacímetros para controlar las emisiones de los diésel, están formados por una cámara de medición que contiene en su interior un emisor y un receptor de luz.

  • De forma que al recircular por el interior de esta cámara de medición los humos de los gases de escape, se genera una absorción del haz de luz emitido hacia el receptor, en función de la mayor o menor cantidad de “negritud” del humo.
  • Esta reducción de luminosidad facilita la medición porcentual de la opacidad de los gases de escape y, como resultado de la prueba, a través del cálculo logarítmico correspondiente, se obtiene el valor legislado actualmente del coeficiente de absorción luminosa, denominado como K y cuyas unidades son m-1.

Preparando la medición con el Opacímetro para controlar las emisiones de los diésel

Antes del inicio de la medición de la opacidad del coche diésel, hay que cerciorarse de que el motor ha de estar en perfectas condiciones de funcionamiento, para lo que se depe comprobar:

  • A motor parado:
    • El correcto nivel de aceite del motor.
    • La temperatura normal de funcionamiento del mismo a unos 80ºC aproximadamente.
    • Que no existan fugas de líquidos como aceite, refrigerante.
    • El correcto estado de las correas de distribución y auxiliares.
  • A motor en funcionamiento: correcta presión del aceite y estanqueidad de la instalación de los gases de escape, ya que durante la prueba deben realizarse varias aceleraciones continuadas, de ralentí hasta el régimen de desconexión de la inyección.

Valores máximos

El valor límite de gases para vehículos diésel es el indicado en la placa del fabricante o etiqueta específica. Pero en caso de no disponer de este valor, se establece el límite según se indica a continuación:

  • Para vehículos matriculados a partir del 1 de julio de 2008 es de 1,5 m-1. (Euro 5).
  • Para vehículos matriculados antes de 2008 el límite está:
    • En 2,5 m-1 para los motores atmosféricos.
    • En 3 m-1 para los turboalimentados. (Euro 4).
  • Para nuevos vehículos con niveles de emisión en tarjeta ITV Euro 6 y Euro VI, el límite se rebaja a 0,7 m-1.
  • Los vehículos anteriores al 1 de enero de 1980 están exentos de esta comprobación.