De la tobera al racor de cierre, cada parte tiene su función en este componente del sistema de inyección

Los inyectores son uno de los componentes del sistema de inyección, encargados de pulverizar una cantidad de combustible determinada hacia la cámara de combustión, donde este se mezcla con el aire a elevadas temperaturas. Hay un inyector para cada cilindro, situado sobre el mismo, compuesto de 7 partes:

  • Portatobera. En primer lugar, este bloque de acero que ejerce de estructura base para montar el resto de componentes. El combustible penetra hacia la cámara de presión del inyector a través de la portatobera.
  • Tobera (o inyector). Se fija a la portatobera con un manguito roscado. En su interior se monta la válvula de aguja, que permite formar una cámara de presión estanca tapando los orificios de salida del inyector.
  • Válvula de aguja. Es un pistón que ejerce como compuerta de inyección. Esta válvula cierra el paso de combustible cuando se halla en estado de reposo.
  • Resorte. Ese cierre estanco de la válvula se produce mediante un resorte, cuya fuerza en reposo cierra la válvula contra el orificio de salida del inyector. El aumento de la presión del combustible sobre la solapa cónica de la válvula la levanta, venciendo la fuerza del resorte. Es entonces cuando el combustible se inyecta a través de los orificios del inyector hacia la cámara de combustión del cilindro.
  • Varilla de empuje. Se trata del vástago que comunica el movimiento entre la válvula de aguja y el resorte.
  • Tornillo de reglaje. La función de este componente reside en ajustar la presión de inyección del combustible.
  • Racor de cierre. Por último, el racor hermetiza el conjunto del inyector y permite la vuelta de combustible residual al tanque. Esta pequeña dosis de combustible se filtra durante el proceso de inyección entre la válvula de aguja y la portatobera, para lubricar el resto de elementos del inyector. 

*Desde Reynasa informamos que no podemos dar un diagnóstico para una reparación.