Baterías,revisión de aire acondicionado, componentes eléctricos, filtro de partículas diésel y las revisiones vencidas suponen la mayoría de entradas al taller después del confinamiento.
Siempre es importante realizar una revisión preventiva del coche antes de un largo viaje, pero este año, con las particulares circunstancias que han derivado de la crisis del coronavirus, se antoja vital. Más teniendo en cuenta que las prórrogas para pasar la ITV ante el colapso en las estaciones posponen muchas de esas revisiones para después de las vacaciones, lo que puede poner en peligro a muchos conductores que no tengan el vehículo en las óptimas condiciones para viajar.
Desde Reynasa nos sumamos a los numerosos llamamientos de asociaciones de talleres, de ITV y múltiples otros actores del sector, ante un problema que este año es más grave que nunca, tras la inactividad durante el confinamiento de millones de vehículos.
¿Qué averías son las más frecuentes?
Los automóviles están diseñados para circular y, por raro que pueda parecer, estar parados no les hace ningún bien. Muchos de los sistemas cuentan con líquidos que, de no circular con cierta periodicidad, se resecan y producen daños en muchos componentes. Además, elementos electrónicos tienden a fallar tras largos periodos de inactividad, siendo uno de los cinco problemas más frecuentes que se están reparando tras el confinamiento:
- Baterías agotadas: no poder arrancar el coche tras el parón ha sido el problema más repetido estos meses, especialmente si la batería estaba al final de su vida útil. Es importante acudir al taller para sustituirla, ya que cualquier error puede dañar centralitas y otros componentes electrónicos.
- Revisión vencida: muchos conductores hacen coincidir la revisión periódica con la fecha de inspección de ITV, especialmente cuando su vehículo tiene más de diez años. Este tipo de revisiones se aplazaron y, dado que el plazo de inspección se ha prorrogado tres meses, se opta en muchas ocasiones por posponerlas, un error si se quiere viajar con seguridad.
- Fallos en el aire acondicionado y malos olores: la humedad acumulada en el sistema, producto de la inactividad, acaba por generar moho en el filtro del aire acondicionado y a su vez un característico mal olor. Realizar la sustitución de los filtros, así como diagnosticar otras averías en el sistema es básico para conducir de forma confortable en vacaciones.
- Fallos eléctricos y sustitución de bombillas: con un mayor número de sensores y componentes eléctricos, los coches modernos tienden a presentar fallos en estos componentes cuando el vehículo hace paradas prolongadas. Así, son frecuentes problemas con los intermitentes, los faros o la luz de freno, teniendo en muchos casos que sustituir también bombillas.