Además de mejorar la eficiencia del motor, reduce el desgaste y el riesgo de averías

El uso de un buen lubricante es fundamental en el cuidado del motor, ya que por un lado evita problemas y, por el otro, mejora su eficiencia. A la hora de elegir un aceite, es necesario tener en cuenta las ventajas de optar por uno de calidad:

  • Mantiene refrigeradas las piezas móviles del motor y reduce su desgaste.
  • Reduce las vibraciones y los ruidos del motor, con la consiguiente mejora del confort de marcha.
  • Elimina los depósitos de residuos, contribuyendo a mantener limpio el motor y sus piezas.
  • Posee una menor volatilidad, por lo que se reduce el consumo  de aceite y la necesidad de rellenar el depósito.
  • Ofrece una protección más duradera gracias a la mayor resistencia a la oxidación.
  • Disminuye el consumo de combustible y facilita el arranque en frío.

¿Qué tipo de lubricante debemos elegir? Dependerá del vehículo, el kilometraje, el clima… Aunque hay aceites para todos los gustos –sintéticos, semisintéticos, con mayor o menor viscosidad…-, es recomendable elegir marcas de calidad,  con las que trabaja Reynasa, como Eni, Castrol, Petronas, Repsol, Serca, Total, Textor o Valvoline. Así se mejorará el funcionamiento del motor y se alargará su vida útil.