Ventajas de las pastillas de freno cerámicas
Una vida útil de 300.000 kilómetros, las mejores prestaciones y mayor seguridad, pero tienen un inconveniente por el que no se suelen ver en coches de calle: su alto precio.
Dentro de los diferentes tipos de pastillas de freno que existen en el mercado, las cerámicas son las que los expertos en componentes del vehículo recomiendan por sus prestaciones y seguridad. Hay que tener en cuenta que el sistema de frenado es uno de los más importantes en lo que a seguridad durante la conducción se refiere, por lo que se aconseja no escatimar en estas piezas y elegir las de mejor calidad. Ahora bien, este tipo de pastillas rara vez se montan en vehículos de calle, sino solo en coches de alto rendimiento. Y el motivo no es otro que su precio. De sus ventajas y su principal inconveniente económico vamos a hablar en la entrada de hoy del blog de Reynasa Recambios.
Tipos de pastillas de freno
En el mercado se pueden encontrar básicamente cuatro tipos de pastillas de freno: semimetálicas, orgánicas, pastillas de freno NAO y cerámicas:
– Semimetálicas: están fabricadas con entre el 30% y el 65% de lana de acero, así como cobre o polvo de hierro mezclado con cargas inorgánicas. Son muy duraderas en condiciones extremas de calor, por lo que ideales para conducciones agresivas, pero muy poco recomendables en condiciones de frío.
– Orgánicas: se componen de fibras de vidrio, caucho, kevlar y carbono, mezcla de materiales que las convierten en las más eficaces en cualquier situación, con excepción de conducciones agresivas. También son silenciosas, pero por el contrario se desgastan rápido y ensucian las llantas.
– Pastillas de freno NAO: composición similar a las orgánicas, pero con entre 10% y 30% de metal, mejorando las prestaciones con calor, pero son más ruidosas y generarán aún mayor suciedad en las llantas. – Cerámicas: de fibras cerámicas, agentes de unión, materiales no ferrosos y muy pequeñas cantidades de metal, son las empleadas en vehículos de competición. Las más silenciosas, limpias y eficaces en cualquier circunstancia, aunque eso sí, son las más caras.
¿Por qué elegir pastillas de freno cerámicas?
Dentro de la gama de este tipo de componentes, las pastillas de freno cerámicas son las que ofrecen mejores prestaciones y, por tanto, seguridad. Y no solo porque sean capaces de detener el vehículo en muchos menos metros, sino por otras razones. Por ejemplo, tienen una óptima resistencia al fading, anglicismo que se refiere a la pérdida de eficacia de los frenos tras su desgaste. De hecho, duran hasta cuatro veces más que los frenos tradicionales.
Además, su funcionamiento implica una distribución del calor completamente uniforme por toda la superficie del disco, al contrario que los frenos metálicos, que pueden alcanzar hasta 700ºC cuando se utilizan, reduciendo eficacia. Eso también influye en la resistencia, ya que pueden tener hasta 300.000 kilómetros de vida útil, no siendo necesaria su sustitución durante toda la vida del vehículo. Por último, también son más ligeros, ahorrando en peso y en combustible, entre otros factores. Eso sí, su coste es muy alto y solo los fabricantes de vehículos de alta gama deportivos se los plantean como equipo original, dado también su lento proceso de fabricación.
*Desde Reynasa informamos que no podemos dar un diagnóstico para una reparación.